El Macizo de la Muela de Jérica y el Alto Palancia
Enseguida pillamos la vía verde que no dejaremos hasta el barranco de Mataburros. Antes ya habíamos hecho una parada para disfrutar de las vistas del pantano del Regajo. A través del barranco de Mataburros ascendemos hacia el macizo de la Muela de Jérica. La subida aunque larga es muy suave y no se hace excesivamente pesada. Sanchez decide subir con desarrollos largos para hacer algo más de ejercicio, lo cual a mi me lleva a mal traer.
Llegamos a la parte alta entre los pinares, el paisaje es muy bonito y la sombra nos resguarda en mucha parte del camino de los rayos del sol. Una vez arriba toca bajar. Buscamos la cuenca del Palancia, desde arriba disfrutamos de unas bellas vistas de Viver y la zona del Ragudo. La bajada tiene más pendiente que la subida, yo marco el ritmo y Sanchez intenta seguirme. Finamente nos encontramos con el río Palancia, a la derecha a Jérica, pero tomamos el desvío a la izquierda que nos llevaría a Teresa.
Seguimos por una pista asfaltada junto al río. En el momento en que el camino se aparta de la orilla, nos desviamos a la derecha por una senda llana muy ciclable que nos conducirá hacia un puente el cual nos permite cruzar a la otra orilla del río.
De nuevo pista asfaltada junto al río pero esta vez hacia abajo. Este camino nos conduce al paraje de la Cuevas del Sargal, un bello para paraje situado a orillas del río y acondicionado para pasar el día con familiares y amigos.
Abandonamos la orilla del río para hacer un alto en el camino y reponer fuerzas en Viver. Almorzamos como siempre pero por solo 3.5 €. Acabábamos de batir el record.
Con la tripa llena y el bolsillo menos vacío de lo esperado salimos de Viver de nuevo buscando las orillas del río. Para llegar a Jérica una nueva senda, un poco complicada a la entrada pero muy fácil y divertida después.
El siguiente bello paraje que atravesamos es la Hoz de Jérica. Siguiendo el curso del río se puede tomar una senda que transcurre entre montañas por detrás del castillo de Jérica. Saliendo de allí tomamos un camino asfaltado que asciende de nuevo hacia el macizo de la muela. Pero al poco tiempo volvemos a bajar de nuevo buscando primero la vía Verde y poco después el embalse del Regajo. Cruzamos sobre la presa y desde allí bajamos a través de una trialera no muy complicada hasta el puente del Baño donde enlazamos con la carretera.
La última zona espectacular que atravesamos son las orillas del Palancia junto a Navajas. Tortuosas sendas nos hacen disfrutar del paisaje. En un determinado punto incluso tenemos que descabalgar ya que la senda pasa por el interior de una cueva donde los más fácil hubiera sido dar con la cabeza en la piedra. Todo ello al final nos lleva al paraje del Salto de la Novia donde una preciosa cascada cae sobre el curso de río. La próxima vez que vayamos en verá será para refrescarnos en el río.
Finalmente siguiendo por las orillas del río salimos a Segorbe, lugar de partida donde nos esperaban los coches. En definitiva, una espectacular ruta desde el punto de vista paisajístico que aunque no es excesivamente dura ta hace sudar y quedar satisfecho del ejercicio realizado.
